Mi perfil    
Busca en el blog   


Elorri

El Chico Espino

 

Temas

  • cine
  • crítica
  • De qué hablamos cuando hablamos del amor
  • Ecuador
  • La Voz Humana
  • literatura
  • música
  • personal
  • poema
  • política
  • recomendado
  • sin ti
  • teatro
  • texto

Mi primera novela en Bubok

  • Causalidad

Mi amor verdadero

  • La huida del mundo real

Sentido y sensibilidad

  • Cadáver de amor
  • Ciudad palabra
  • Elantemano
  • El efecto Calamaro (arrebatos)
  • El escorpión
  • El mal de Batty
  • Errático
  • Noctambulario
  • Ophelia
  • Para, por favor... ¡Creo que voy a  vomitar!
  • Pepe Cerdá
  • Vía visual
  • Youtube: Elorri
  • Youtube: Salambo31

Historia

  • abril 2005
  • mayo 2005
  • junio 2005
  • julio 2005
  • agosto 2005
  • septiembre 2005
  • octubre 2005
  • noviembre 2005
  • diciembre 2005
  • enero 2006
  • febrero 2006
  • marzo 2006
  • abril 2006
  • mayo 2006
  • junio 2006
  • julio 2006
  • agosto 2006
  • septiembre 2006
  • octubre 2006
  • noviembre 2006
  • diciembre 2006
  • enero 2007
  • marzo 2007
  • mayo 2007
  • junio 2007
  • julio 2007
  • agosto 2007
  • septiembre 2007
  • octubre 2007
  • noviembre 2007
  • diciembre 2007
  • enero 2008
  • febrero 2008
  • marzo 2008
  • abril 2008
  • mayo 2008
 

22 de mayo de 2008
Once

Yo no estaba en España cuando esta película se proyectó en los cines. No me enteré de su existencia ni siquiera cuando ganó el Oscar a la mejor canción original por "Falling slowly". Jamás les presto atención a las canciones de los Oscar. Tuvo que ser León, por esa curiosidad suya tan necesaria en un país donde no llega el cine independiente, quien la descubriera y compartiera conmigo su emoción, sus lágrimas por esta joya que me resisto a llamar pequeña porque no lo es aunque lo parezca.

El cine no tiene que ser realista, sino real. Hay películas sustentadas en la fantasía, la épica, o la poética, que nos estremecen por su verdad. "Once", por su concepto, precisaba de autenticidad al límite del documental desde la primera a la última escena para conmover al espectador. Y lo logra. Lo logra a cada instante, en cada mirada, con cada palabra de unos diálogos que no por escasos resultan menos reveladores. Nos creemos a Glen y Markéta, y no porque sean músicos y prácticamente se estén interpretando a sí mismos (eso casi es más un peligro que una ventaja), sino porque el director -John Carney- sabe contar una historia sencilla tras una cámara que siempre, en cada encuadre o plano, muestra exactamente lo que ocurre delante.

Glen y Markéta iniciaron una relación de amor durante el rodaje. No, esto no es prensa rosa, es otra verdad que explica y se explica por la emoción genuina que destila todo el guión, sus interpretaciones, momentos como el ensayo en la tienda de música (ver vídeo al final) o toda la secuencia de la grabación en los que el espectador es un voyeur de esa realidad. Nada es grandilocuente, aquí los personajes no sueltan una gran frase cada cinco segundos. "Once" es la vida, con sus dudas y sus impulsos y sus vueltas atrás. Sus aciertos, sus errores, su discurrir de la mañana a la noche en cada calle, cada ciudad, cada país donde personas como Glen y Markéta luchan por ser felices.

Este film apuesta por la música como hilo conductor, como vehículo de sentimientos hacia dentro y hacia afuera, como banda sonora de unos días donde la vida cambia, donde unas decisíones anulan otras que nos habrían llevado a otro destino; un destino que, no obstante, nunca será el definitivo. "Falling slowly" ganó el Oscar, pero sobre todo ha ganado el corazón de quienes, como León y yo, tenemos ya un lugar en nuestra memoria para Glen y Markéta, para "Once".

A veces el cine puede ser tan sencillo, tan desnudo, que lo profundo se impone sin aspavientos, porque sí, por la pasión de un equipo de rodaje que no separa el cine de la vida, porque el cine de verdad es vida. Recordando a otra maestra de lo profundo a flor de piel como Carmen Martín Gaite: lo raro es vivir.

Etiquetas: cine, crítica, música, personal, recomendado, sin ti, texto

Enlace a esta entrada



17 de mayo de 2008
Carver y el amor

Yo os diré lo que es el amor verdadero. Quiero decir, os daré un buen ejemplo. Y luego podréis sacar sus propias conclusiones. ¿Qué sabemos ninguno de nosotros sobre el amor? Yo creo que tan solo somos principiantes en el amor. Decimos que nos queremos y lo hacemos, no lo dudo. Yo quiero a Tere y Tere me quiere a mí, y vosotros os queréis el uno al otro. Ya entendéis la clase de amor de la que estoy hablando. Amor físico, el impulso que te atrae hacia alguien especial, y también el amor por el ser de la otra persona, por su esencia, diría. Amor carnal y, bueno, llamadlo amor sentimental, el cariño del día a día. Sin embargo, a veces me cuesta mucho admitir que yo también debo de haber querido a mi primera mujer. Y la quería, sé que la quería. Así que supongo que soy como Tere en lo que respecta a eso, Tere y Rafa. Hubo un tiempo en que pensaba que amaba a mi primera mujer más que a la vida misma. Pero ahora, la odio a muerte. La odio. ¿Cómo se puede explicar? ¿Qué pasó con ese amor? Qué pasó con él, es todo lo que me gustaría saber. Ojalá alguien pudiera decírmelo. Y luego está Rafa. Está bien, volvamos a Rafa. Él quiere tanto a Tere que intenta matarla y acaba matándose él mismo. Vosotros lleváis juntos dieciocho meses y os queréis el uno al otro. Se nota, no hace falta que lo digáis. Brilláis. Pero los dos habéis querído a otras personas antes de conoceros. Los dos habéis estado casados antes, como nosotros. Y probablemente quisisteis a otras personas antes de eso también. Tere y yo llevamos juntos cinco años, cuatro de matrimonio. Y lo terrible, lo terrible es, pero lo bueno también, lo que nos salva, por así decir, es que si algo le ocurriera a uno de los dos –y perdonadme por decir esto–, si algo le ocurriera a alguno de los dos mañana, pienso que el otro, la otra persona, guardaría luto por un tiempo, ya sabéis, pero luego el que sobreviviera saldría y volvería a amar, encontraría pronto a alguien. Y todo esto, todo este amor del que estamos hablando, sería tan solo un recuerdo. O tal vez ni siquiera un recuerdo. ¿Me equivoco? ¿Me he extraviado demasiado? Porque quiero que me lo digáis si creéis que me equivoco. Quiero saber, eso es todo. No sé nada, y soy el primero en admitirlo.

Extraido del relato "De qué hablamos cuando hablamos del amor", de Raymond Carver

Etiquetas: De qué hablamos cuando hablamos del amor, literatura, personal, sin ti

Enlace a esta entrada



13 de mayo de 2008
Blur: The Universal

Esta canción cierra "Años 90. Nacimos para ser estrellas". Es epílogo, es recuento, es la última catarsis de la obra.

Yo tenía 20 años cuando esta canción sonaba en las radios, y no sabía nada de la vida. O sí, a lo mejor lo que pasa es que sabía lo fundamental, que los sueños jamás se cumplen, o que si se cumplen siempre existe un final y uno despierta de nuevo a la vida que nos obliga a soñar de nuevo, y a lo mejor era por eso que no quería saber más. Pero luego me lancé a saber y saber y saber... Y lo único que me sirve de todo lo que he aprendido es aquella primera certeza, qué triste paradoja.

Me hace falta un día de la suerte, solo uno. Mi último día de la suerte fue otro, no sé cuál, cuando decidiste que querías devorar el futuro conmigo.

Pero incluso ese sueño cumplido, en algún momento, se interrumpió.

THE UNIVERSAL

This is the next century
Where the universal's free
You can find it anywhere
Yes, the future has been sold
Every night we're gone
And to karaoke songs
How we like to sing a long
Although the words are wrong

It really, really, really could happen
Yes, it really, really, really could happen
When the days they seem to fall through you, well just let them go


No one here is alone, satellites in every home
Yes the universal's here, here for everyone
Every paper that you read
Says tomorrow is your lucky day
Well, here's your lucky day

It really, really, really could happen
Yes, it really, really, really could happen
When the days they seem to fall through you, well just let them go


LO UNIVERSAL

Este es el nuevo siglo
Donde lo universal es gratis
Lo puedes encontrar en cualquier sitio
Sí, el futuro ha sido vendido
Cada noche que salimos
Y cantamos karaoke
Cómo nos gusta cantar una canción
Aunque nos equivoquemos

Podría ocurrir realmente, realmente, realmente
Sí, podría ocurrir realmente, realmente, realmente
Cuando parece que los días te atraviesan, bueno, solo deja que pasen


Aquí nadie está solo, hay satélites en cada hogar
Sí, aquí está lo universal, para todos
Cada periódico que lees
Te dice que mañana será tu día de la suerte
Bueno, aquí está tu día de la suerte

Podría ocurrir realmente, realmente, realmente
Sí, podría ocurrir realmente, realmente, realmente
Cuando parece que los días te atraviesan, bueno, solo deja que pasen


Etiquetas: música, personal, sin ti, texto

Enlace a esta entrada



10 de mayo de 2008
De qué hablamos cuando hablamos del amor


Vuelvo al Teatro de las Aguas, en solitario. Sin ti, amor. Sin ti pero con tu aliento y gracias a una de esas amistades que estoy heredando de ti hasta que un día regreses del todo y vuelvan a ser nuestras, de los dos. ¿De qué hablamos cuando hablamos del amor? Así, en general, no lo sé. Yo, que se me llena la boca de ti, de tu eterna dulzura, de esta torpeza que nos tiene en los extremos del mundo porque mi mundo acaba en ti, no tengo la respuesta.

Alberto, Sara, Ruth, e Yvetz, serán los que se suban al escenario en mi primera experiencia como director. No me habría atrevido sin un texto que me diera esta seguridad, que me conmoviera tan intensamente, que tocara esas teclas que nos cuesta tocar para escuchar qué tal suenan, si nuestro amor ya desafina o sigue haciéndonos flotar como en los primeros tiempos.

La semana que viene comienzan los ensayos. En verano vendrás tú y me enseñarás todo lo que no me enseñaste cuando teníamos tiempo, y porque teníamos tiempo nos dejamos tanto por hacer. Y en el otoño llegará la cuenta atrás hasta las representaciones en noviembre y/o diciembre. Aún no soy consciente de qué va a significar todo esto. Por un lado me tiene feliz, que no es poco, pero tú no estarás y eso lo empaña todo. Te lo grabaré, lo verás, pero no será lo mismo que tenerte a mi lado, sentir tu amor (y sé de lo que hablo) en cada puta mirada.

Mañana vuelvo a ver "Años 90. Nacimos para ser estrellas". Me encanta repetir, no rechazo la obsesión. Quizás por eso sea fan de Raymond Carver, ese escritor que una y otra vez escribió veladamente sobre episodios de su vida, aquello que le hería como solo los malos recuerdos lo hacen. Vuelvo a ver esa obra porque me tiene loco, porque llevo casi 48 horas escuchando el Wonderwall de Ryan Adams. Soy así.

Esto comienza, un comienzo más en este año que acumula tantos (y otros nuevos que vendrán). Con su felicidad, con su tristeza.

Te quiero, amor. Y en esto sé de lo que hablo.

Etiquetas: De qué hablamos cuando hablamos del amor, recomendado, sin ti, teatro, texto

Enlace a esta entrada



9 de mayo de 2008
"Años 90. Nacimos para ser estrellas": Poética de la catástrofe

Tal vez crees que te estoy hablando de una época
Pero te estoy hablando de ti
Yo también quiero que caigan los aviones sobre mí, yo también quiero que llegue el último día del mundo y me expliquen cómo nacen los niños para olvidarlo, yo también quiero tragarme en una semana toda la filmografía de Béla Tarr desde que ayer asistí a la obra que la compañía La Tristura está representando en El Canto de la Cabra de jueves a domingo a las 21:00h, entre el 1 y el 11 de este mes.

Poética de la catástrofe, sí, de la generación que soñamos en los 90 y fracasamos en el nuevo milenio. Banda sonora de Jeff Buckley, de Los Planetas, con ese Wonderwall que saturó las radiofrecuencias en la escalofriante versión de Ryan Adams. Las Torres Gemelas, la guerra, los fascistas que nos jodieron la vida con la educación que legaron. La capital, las ilusiones de victoria, de triunfo. Habría que sacar todas las obras de arte de los museos, las pinturas y las esculturas, y ponerlas bajo la lluvia, que las zarandee el viento y las arrastren las olas, que el mar las lleve a donde jamás han estado. Las hilanderas de Velázquez en la copa de un árbol selvático, la Venus de Milo plantada en medio de la estepa rusa. La tele, el neón, un micro para decir lo que se siente cuando la prórroga a los 90 reglamentarios ha concluido.

El primer golpe, al estómago. Política pura: dos chicas interpretando a dos chicos, esos que ayer se parapetaban desde el control de luces dejando que ellas (Itsaso Arana y Violeta Gil: soberbias, simplemente perfectas) hablaran por ellos. La Tristura sabe que el teatro es audiovisual, que una canción o un círculo de relleno de almohadas manchado de coca-cola tienen tanta o más fuerza que la palabra. Y qué decir de las estrellas de plata pegadas sobre una pared que más adelante encuentran su lugar poético en la proyección del delirante plano-secuencia inicial de "Armonías de Werckmeister". Pero no andan faltos de palabra Pablo Fidalgo y Celso Giménez, sino todo lo contrario. Exhiben con portento su rabia, su discurso desesperado, esas lágrimas que aúllan su existencia en miradas que traspasan épocas, años 70 y 80 y 90 que son los que albergaron nuestra infancia y adolescencia. No hay palabra que sobre. ni que falte. Hacía tiempo que no presenciaba sobre un escenario unos textos tan demoledores.

Me siento ante la televisión
Y espero una catástrofe
Pero cuando enciendo la tele y no pasa nada
Pienso que hay mucha gente como yo en todo el mundo
Esperando una catástrofe lejos
Una catástrofe para pasar el día
Esos quieren acabar conmigo
Quieren que la catástrofe me suceda a mí
Pasé mil noches a tu lado, sufrías. Pasé mil noches a tu lado y ya no sabía si te cuidaba porque estabas enfermo o si tú estabas enfermo porque yo te cuidaba. Y después de esas mil noches en vela, un día te curaste. Y los aviones caían en silencio, los veíamos en la pantalla del televisor juntos bajo las sábanas picando algo, bebiendo coca-cola y soñando con derrotar a los fascistas. Pero nada fue como soñábamos en Madrid.

La obra, terriblemente vital y elegiaca a un tiempo como corresponde a este mayo de efeméride para reflexionar, termina con algo tan cotidiano que nos ha pasado a todos o lo hemos visto mil veces, mil noches, en un metro, bajo la lluvia o en una pantalla de cine. No lo desvelo, pero a fuerza de verdad, siendo tan simple y por ello tan puro, es la nota que redondea la melodía que estos días sacude El Canto de la Cabra, la melodía de esta perdida generación triunfo.

Los que nacimos para ser estrellas.

Etiquetas: crítica, personal, política, recomendado, teatro

Enlace a esta entrada



24 de abril de 2008
Ganar una batalla, perder la guerra

WINNING A BATTLE, LOSING THE WAR

Even though I'll never need her,
even though she's only giving me pain,
I'll be on my knees to feed her,
spend a day to make her smile again.
Even though I'll never need her,
even though she's only giving me pain
as the world is soft around her,
leaving me with nothing to disdain.

Even though I'm not her minder,
even though she doesn't want me around,
I am on my feet to find her,
to make sure that she is safe and sound.
Even though I'm not her minder,
even though she doesn't want me around,
I am on my feet to find her,
to make sure that she is safe from harm.

The sun sets on the war,
the day breaks and everything is new...

GANAR UNA BATALLA, PERDER LA GUERRA

Aunque nunca le necesitaré,
aunque solo me está dando dolor,
me pondré de rodillas para alimentarle,
me tiraré un día entero hasta hacerle sonreír de nuevo.
Aunque nunca le necesitaré,
aunque solo me da dolor,
el mundo es suave a su lado,
nada queda de insignificante.

Aunque yo no soy quien le cuida,
aunque no me quiere a su lado,
voy a su encuentro,
para asegurarme de que está a salvo.
Aunque yo no soy quien le cuida,
aunque no me quiere a su lado,
voy a su encuentro,
para asegurarme de que nada ni nadie le hará daño.

Llega el ocaso de la guerra,
el día se quiebra y todo es nuevo...

Etiquetas: música, personal, recomendado, sin ti

Enlace a esta entrada



22 de abril de 2008
Mi primera novela en Bubok

Ha nacido una iniciativa novedosa en España para autores que no encontramos nuestro hueco en el saturado panorama editorial. No me extenderé, toda la información está en su web www.bubok.es.

Portada de mi novela Causalidad en Bubok

Mi primera novela, Causalidad, se puede descargar en PDF por 0 euros y/o comprar en papel por 9 euros, precio prácticamente de coste. La razón de dejar gratuita la descarga es potenciar su lectura "por encima" como todos lo hacemos en una librería para que a quien le interese lo suficiente se compre el libro. Ah, que nadie se asuste si al elegir la opción gratuita parece que tiene que introducir datos bancarios. No es así: una vez se rellena el cuadro de la izquierda (y es suficiente con que el único dato correcto sea el correo electrónico), basta con aceptar las condiciones abajo a la derecha y finalizar el pedido.

En fin, que la disfrute quien la lea de cualquier modo. Ya sabéis que aquí podréis dejar vuestra opinión si es el caso y os apetece. Gracias.

Etiquetas: literatura, personal, recomendado

Enlace a esta entrada



20 de abril de 2008
De menos

Es simple, tanto como la diferencia entre tomar tu cuerpo entre mis brazos o ver tu imagen borrosa en una pantalla de ordenador. Me faltas, y mi mayor felicidad es poder olvidar -brevemente- tu ausencia. No hay más, en realidad nada hay que ocupe ese hueco en mi cama, al otro lado de la mesa, en mi vida. El resto, amor, son espectros. Sigue sonando simple, ¿no? Es que lo es, tanto como que un segundo sucede a otro, y a otro, y a otro.

Sonríes al otro lado del mundo, y tu sonrisa me llega en un par de fotogramas y enseguida se torna otra cosa. Pero tu voz. Tu voz sí me transporta a un sueño: hemos destrozado los imposibles que nos separan, la vida nos ha dado de nuevo lo que nos quitó. Saber que vendrás en unas cuantas semanas no agota mi ansia: la multiplica. Querría que fuese ahora, ya, cuando tu voz suene en mi oído y el olor de tu pelo me devuelva de golpe todos los pedazos de tiempo que he vivido contigo.

Soy un puzzle con solo dos tipos de piezas: las que encajan y las que no. Tus piezas, amor, las que inundaste de tu belleza, son de las que encajan. Todas, incluso esas últimas que añadimos con aparente desacierto. Solo tenemos que darles sentido, o tal vez ellas mismas lo están encontrando ya. No lo sé, me lo sigo preguntando pese a la impotencia, el dolor, pese a cuánto, cuánto, te echo de menos.

Etiquetas: personal, sin ti, texto

Enlace a esta entrada



18 de abril de 2008
Viejos y nuevos horizontes

Compuse esta canción poco después de mi concierto en Elnaranja, ¿te acuerdas, amor? Los horizontes que soñábamos se han difuminado en la niebla del tiempo no vivido, o tal vez justamente del vivido. Lo único claro es que ahora nos toca buscar otros al final de esa senda de los pasos que, separados, hemos comenzado a dar. Los dos queremos encontrarnos allí, creo que lo lograremos.

Esta canción te gusta mucho, es por eso que la he elegido para postear aquí de entre las cuatro que acabo de subir a Youtube. Tardaré bastante en volver a subir vídeos, tengo que componer algo nuevo y de momento no siento que vaya a suceder. Pero nunca se sabe.

Etiquetas: música, personal, sin ti

Enlace a esta entrada



15 de abril de 2008
Perdone... ¿Dijo P.S.O.E.?

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, abogó esta noche por que la política migratoria del Gobierno "persiga" a quien esté en España "de forma ilegal" y a quienes "se aprovechan de la situación".
Estas declaraciones del nuevo ministro de trabajo (me niego a poner mayúsculas a un cargo que está para servir y que emana de las urnas) podría haberlas hecho un Zaplana o Acebes cualquiera, y me dejarían como estaba. Pero que las haga un ministro del gobierno socialista me decepciona; o más bien no: me deja con la certeza de lo que ya era una sospecha. Zapatero se aplica con esmero capas y capas de maquillaje conservador para que ciertos sectores mediáticos no le pongan a parir con el desgaste que ello supone. Pero pasa que el maquillaje lo vemos todos, y pasa que algunos acabamos confundidos y no sabemos qué es maquillaje y qué se lleva realmente en la piel.

La inmigración es un tema manipulado, presentado habitualmente como un problema cuando en verdad ha sido y es una solución a los propios problemas de este país. Los datos están ahí, y la objetividad también. Generan crecimiento económico, consumen, mantienen una tasa de nacimientos óptima, cotizan, pagan las pensiones de los jubilados españoles, etc. Sobre todo: al igual que en las grandes potencias mundiales salvo China, se encargan de los trabajos que mayoritariamente desechamos los no inmigrantes.

La delincuencia ha existido siempre. Jamás ha sido un problema étnico sino social. Si hay sectores con mayor índice de miseria habrá que focalizarse en su desarrollo, no en su castigo y exclusión. Persigamos con la fuerza de la ley a todos los delincuentes, no a un grupo de población. Al 99% de los millones de inmigrantes latinos, africanos y asiáticos que viven en España, le ha costado un esfuerzo y un dolor enormes acumular el dinero para venir, abandonar el lugar donde nacieron y se criaron, su entorno humano, y adaptarse a una realidad completamente diferente donde se sienten desarraigados, solos. Muchos vienen con la promesa de un bienestar burgués inalcanzable en su país, y lo que se encuentran es que aquí tampoco pueden alcanzarlo si no es a costa de la explotación laboral evidente o velada. La diferencia es que allá, donde nacieron y se criaron, la explotación está universalizada y solo les da para comer lo mismo cada día, malvivir, soñar con ese bienestar burgués que aquí, en España, se nos supone a todos.

Señor Corbacho: nadie se aprovecha de nada, metáselo en la cabeza. Viaje usted a un suburbio de Guayaquil o Lima, adéntrese en el África subsahariana o más allá de los higiénicos límites turísticos de cualquier país del sureste de Asia. Conozca más para no hablar sin saber, haga honor a las siglas que representa.

Etiquetas: personal, política, texto

Enlace a esta entrada



12 de abril de 2008
El gusanillo

Yo y la música mantenemos un idilio complejo, con ella me siento torpe y al mismo tiempo preso de la pasión como si de un primer amor se tratase. Y es que es así, porque de pequeño mi madre ponía la radio cuando me cuidaba y cantaba las canciones que ponían. Y yo, bobo de mí, trataba de cantarlas también. A mi manera.

Tenía mis canciones relegadas, pero el gusanillo ha vuelto (León, aquella Nochebuena en Ecuador tiene bastante culpa). Esta tarde he grabado varias canciones en casa y las he subido a mi cuenta de Youtube. Grabaré más muy pronto, tal vez me dé por volver a componer. No sé.

Me atrevo a poner el enlace a mi perfil en mi lista de enlaces y de paso añado el de salambo31, ese muchacho francés que sí hace honor a lo de Sentido y sensibilidad y que ha llenado tantos momentos de mi soledad en las últimas semanas.

Incluyo aquí una de las canciones que te escribí, amor. Hacía tiempo que no la oías, pero este verano voy a tocarla para ti siempre que me lo pidas; esta y todas las que quieras. Se llama "Poema".

Etiquetas: música, personal, sin ti

Enlace a esta entrada



11 de abril de 2008
Errático

Bienvenido, Alex, al mundo del blog. Hace ya tres años (por cierto, se me olvidó celebrar el cumpleaños) que echó a andar el mío, y el camino, ese que ahora emprendes, ha merecido la pena. Y mucho. Ánimo, tienes un talento que guardabas escondido. Úsalo, muéstralo, transmite.

Ya te he enlazado, espero que más gente comienze a visitar y dejar comentarios en tu blog. Parece un excitante camino...

Etiquetas: personal, recomendado

Enlace a esta entrada




Mi historia de amor más bella

Barbara, aquella entrevista en La Ciudad Invisible, amor...

Etiquetas: música, personal, recomendado, sin ti

Enlace a esta entrada



10 de abril de 2008
Julio Cortázar: Rayuela

Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo. Lo tiramos porque lo habías encontrado en la Place de la Concorde, ya un poco roto, y lo usaste muchísimo, sobre todo para meterlo en las costillas de la gente en el metro y en los autobuses, siempre torpe y distraída y pensando en pájaros pinto o en un dibujito que hacían dos moscas en el techo del coche, y aquella tarde cayó un chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos y nubes negras, jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el ciclo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito sobre el ferrocarril, y desde allá lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkiria. Y en el fondo del barranco se hundió como un barco que sucumbe al agua verde, al agua verde y procelosa, a la mer qui est plus félonesse en été qu'en hiver, a la ola pérfida, Maga, según enumeraciones que detallamos largo rato, enamorados de Joinville y del parque, abrazados y semejantes a árboles mojados o a actores de cine de alguna pésima película húngara. Y quedó entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto pisoteado. Y no se movió, ninguno de sus resortes se estiraba como antes. Terminado. Se acabó. Oh Maga, y no estábamos contentos.

Paraguas de Rayuela

Etiquetas: literatura, personal, recomendado

Enlace a esta entrada



9 de abril de 2008
Calendario

El calendario se ha vuelto loco. De pronto, los números y los nombres de días y meses de esas hojas arrancadas con dolor ya no nos alejan, no... Han puesto rumbo a un abrazo. ¡Es cierto, créeme! El Año Nuevo es un lunes de julio, la primavera acontecerá en los meses más cálidos, y el invierno caerá de golpe en septiembre (un domingo, por si fuera poco, pero a mí me da que esa fecha no está en este calendario...). Te prometo que todos los días de esa nueva primavera están marcados en rojo de fiesta, de vida, de corazón golpeando los segundos. Y ésta, la primavera de este tiempo sin ti, se ha quebrado en un grito de júbilo, de borrachera, de negación de lo cuerdo. Porque lo cuerdo, amor, jamás formó parte de nuestro días. De nuestros calendarios.

Etiquetas: personal, sin ti, texto

Enlace a esta entrada



4 de abril de 2008
Diálogo


A menudo, a cierta hora del atardecer, las cimas se desvanecían en el gris y la ciudad flotaba en el tiempo como un buque varado. Caminaba contigo hacia algún lugar -en Quito siempre se va a alguna cita, algún trámite- y de pronto, al final de una avenida, se erguía una de esas montañas que nunca aprendí a distinguir por su nombre. Sin embargo tú, a pesar de la media vida a este lado del Atlántico, me los repetías sin dudar para que yo los aprendiera. No me dio tiempo, el tiempo no nos dio tregua, no le dimos tiempo a la vida o, quién sabe, vida al tiempo.

Me has enviado estas fotos del Quito serpenteante entre cordilleras nevadas. La luz estallando contra el blanco en lo alto, tan cerca del cielo pero tan fundido con la tierra como nosotros lo estuvimos aquella madrugada en Papallacta. Es un Quito que no viví, que solo ahora conozco porque tú sí lo estás viviendo y lo deseas compartir conmigo. Es lindo, como dicen allá, como si de alguna forma fuera un Quito más esencial, más... violento en su belleza.

Yo, amor, te enviaría fotos de este Madrid que despierta un año más a la primavera, de esos arbolitos de las calles de mi barrio que ya empiezan a vestir sus ramas con pétalos blancos o violetas. Pero ya lo conoces, ya lo amaste. Basta con que lo imagines, y me imagines a mí caminando por él. Pensándote.

Etiquetas: Ecuador, personal, sin ti, texto

Enlace a esta entrada



3 de abril de 2008
Memoria

Cómo el tiempo, amor mío, filtra los recuerdos. Cómo entonces me enamorabas a golpe de cariño, de protección, de enseñanzas domésticas e incluso íntimas, y yo apenas me daba cuenta. Te levantabas cuando tu estudio aún no era nuestra petite pièce parisienne y preparabas ese smoothie para los dos que yo había traído "importado" de Londres sin tener jamás el impulso de prepararlo en mi apartamento, aquella cueva donde desaprendía la vida. Pero te conocí y el mundo ya nunca fue el mismo (y tú tienes la culpa). Y lo recuerdo ahora, y es cuando me arrasa tu sensibilidad, que supieras ver mucho antes que yo que debíamos estar juntos, acompañarnos. Entonces yo era bobo, infinitamente más bobo que ahora, y soñaba con una fantasía podrida que me alejaba de la verdad del amor. Esa verdad la descubrí contigo, León, y ya no la he olvidado.

No sé por qué esta mañana he recordado aquellos despertares, mi cuerpo afirmando su presencia tras la madrugada infinita, mi mirada posada en ti, tus movimientos, tu belleza de hombre. Tal vez sea el eco de otro recuerdo, el de ayer cuando pisé un hospital por primera vez desde aquella tarde que fuimos juntos a Urgencias por aquellos mareos tuyos, ¿te acuerdas? Era distinto, claro, ayer iba a donar sangre, pero la memoria invadió mi deambular por los pasillos y solo pude pensar en aquella tarde, aquella espera, aquella cena en el VIPS de Guzmán el Bueno donde nos comimos la vida. La ciudad nos hacía felices, el frescor de la noche, el alivio de la vuelta a casa. Por qué, amor, por qué con la calma que de alguna forma he logrado estos días ha regresado la certeza absoluta de lo nuestro, el recuerdo de horas que valen por años, el latido de tu corazón al otro lado del océano y mi oído que no reposa en tu pecho para escuchar el bumbum, bumbum, bumbum...

¿Sabes, cielo? Quiero volver a escucharlo, volveré a escucharlo y nunca dejará de sonar.

Etiquetas: música, personal, sin ti, texto

Enlace a esta entrada



2 de abril de 2008
Plain White T's: Hey There Delilah

Hay canciones que nos llegan en el momento justo para alojarse en el pecho, en el cerebro, en el centro mismo del alma. Esta canción, amor mío, la vas a entender muy bien. Es para ti.

HEY THERE DELILAH

Hey there Delilah
What's it like in New York City?
I'm a thousand miles away
But girl, tonight you look so pretty
Yes you do
Times Square can't shine as bright as you
I swear it's true

Hey there Delilah
Don't you worry about the distance
I'm right there if you get lonely
Give this song another listen
Close your eyes
Listen to my voice, it's my disguise
I'm by your side

Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me
What you do to me

Hey there Delilah
I know times are getting hard
But just believe me, girl
Someday I'll pay the bills with this guitar
We'll have it good
We'll have the life we knew we would
My word is good

Hey there Delilah
I've got so much left to say
If every simple song I wrote to you
Would take your breath away
I'd write it all
Even more in love with me you'd fall
We'd have it all

Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me

A thousand miles seems pretty far
But they've got planes and trains and cars
I'd walk to you if I had no other way
Our friends would all make fun of us
and we'll just laugh along because we know
That none of them have felt this way
Delilah I can promise you
That by the time we get through
The world will never ever be the same
And you're to blame

Hey there Delilah
You be good and don't you miss me
Two more years and you'll be done with school
And I'll be making history like I do
You'll know it's all because of you
We can do whatever we want to
Hey there Delilah here's to you
This one's for you

Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me
Oh it's what you do to me
What you do to me.

CÓMO ESTÁS, DELILAH

Cómo estás, Delilah
¿Qué tal es Nueva York?
Estoy a dos mil kilometros
Pero chica, esta noche estás tan guapa
Sí, lo estás
Times Square no puede brillar tanto como tú
Te juro que es cierto

Cómo estás, Delilah
No te preocupes por la distancia
Estoy aquí si te sientes sola
Escucha otra vez esta canción
Cierra los ojos
Escucha mi voz, es mi disfraz
Estoy contigo

Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces
Lo que me haces

Cómo estás, Delilah
Sé que pasas por tiempos duros
Pero créeme, chica
Algún día pagaré todo con esta guitarra
Nos lo pasaremos bien
Tendremos la vida que creíamos
Te doy mi palabra

Cómo estás, Delilah
Me queda tanto por decir
Si cada canción que te escribiera
Te dejara sin aliento
Las escribiría todas
Si te enamoraras más de mí
Lo tendríamos todo

Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces

Dos mil kilómetros parece mucho
Pero tenemos aviones y trenes y coches
Caminaría hasta ti si tuviera que hacerlo
Nuestros amigos se reirían de nosotros
y nosotros también nos reiríamos porque sabemos
Que ninguno de ellos ha sentido esto
Delilah, te puedo prometer
Que cuando nos encontremos
El mundo ya nunca será el mismo
Y tú tendrás la culpa

Cómo estás, Delilah
Sé buena y no me eches de menos
Dos años más y habrás terminado tus estudios
Y yo estaré haciendo historia como ahora
Sabes que todo es por ti
Puedes hacer lo que quieras
Cómo estás, Delilah, para ti
Esta es para ti

Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces
Oh, es lo que me haces
Lo que me haces.

Etiquetas: música, personal, recomendado, sin ti

Enlace a esta entrada



31 de marzo de 2008
The Decemberists: From My Own True Love (Lost at Sea)

No me he podido resistir a postear este otro vídeo de mi chico favorito de youtube. Sobrecogedora canción de un grupo, The Decemberists, a descubrir. Letras literarias y emocionales cantadas sobre melodías siempre tristes. Como esta.

FROM MY OWN TRUE LOVE (LOST AT SEA)

Four score years
Living down in this rain swept town
Sea salt tears
Swimming round as the rain comes down

Mr Postman, do you have a letter for me?
Mr Postman, do you have a letter for me?
A letter for me
From my own true love
Lost at sea
Lost at sea


Mr Postman, do you have a letter for me?
Mr Postman, do you have a letter for me?
A letter for me
From my own true love
Lost at sea
Lost at sea


DE MI AMOR VERDADERO (PERDIDO EN EL MAR)

Ochenta años
Malviviendo en esta ciudad barrida por la lluvia
Lágrimas de mar salado
nadando mientras cae la lluvia

Señor Cartero, ¿tiene usted una carta para mí?
Señor Cartero, ¿tiene usted una carta para mí?
Una carta para mí
De mi amor verdadero
Perdido en el mar
Perdido en el mar


Señor Cartero, ¿tiene usted una carta para mí?
Señor Cartero, ¿tiene usted una carta para mí?
Una carta para mí
De mi amor verdadero
Perdido en el mar
Perdido en el mar


Etiquetas: música, personal, recomendado, sin ti

Enlace a esta entrada




Belle and Sebastian: Get me away from here I'm dying

No existe un vídeo oficial de esta canción. He encontrado un cover interpretado por este chico y he de admitir que, además de que canta y toca con extrema sensibilidad, él me parece simplemente delicioso. Recomiendo ver el resto de vídeos que tiene colgados en youtube. A veces, un fan interpretando una canción puede transmitir más que el propio creador. Este es el caso.

GET ME AWAY FROM HERE I'M DYING

Get me away from here Im dying
Play me a song to set me free
Nobody writes them like they used to
So it may as well be me
Here on my own now after hours
Here on my own now on a bus
Think of it this way
You could either be successful or be us
With our winning smiles, and us
With our catchy tunes and words
Now were photogenic
You know, we dont stand a chance

Oh, Ill settle down with some old story
About a boy whos just like me
Thought there was love in everything and everyone
Youre so naive!
They always reach a sorry ending
They always get it in the end
Still it was worth it as I turned the pages solemnly, and then
With a winning smile, the poor boy
With naivety succeeds
At the final moment, I cried
I always cry at endings

Oh, that wasnt what I meant to say at all
From where Im sitting, rain
Falling against the lonely tenement
Has set my mind to wander
Into the windows of my lovers
They never know unless I write
This is no declaration, I just thought Id let you know goodbye
Said the hero in the story
It is mightier than swords
I could kill you sure
But I could only make you cry with these words

SÁCAME DE AQUÍ, ME ESTOY MURIENDO

Sácame de aquí, me estoy muriendo
Tócame una canción para liberarme
Ya nadie las compone como antes
Aunque tal vez sea cosa mía
Aquí solo, hora tras hora
Aquí solo en un autobús
Piénsalo de esta forma
Podrías tener éxito o ser nosotros
Con nuestras sonrisas ganadoras, y nosotros
Con nuestras melodías y letras pegadizas
Ahora somos fotogénicos
Ya sabes, no tenemos otra opción

Me conformaré con alguna vieja historia
Sobre un chico como yo
Que pensara que hay amor en todas las cosas y la gente
¡Eres tan ingenuo!
Siempre acaban triste
Siempre es así al final
Pero merecía la pena cuando pasaba las páginas solemnemente, y entonces
Con una sonrisa ganadora, el pobre chico
Triunfa con ingenuidad
Al final lloré
Siempre lloro con los finales

Oh, no era eso lo que quería decir
Desde aquí donde estoy sentado, la lluvia
Cayendo contra el solitario bloque de viviendas
Ha disparado mi mente
a través de la ventanas de mis amantes
Nunca se enteran a menos que lo escriba
No es una declaración, simplemente creí que debías saberlo
Adiós, dijo el héroe de la historia
Es más fuerte que una espada
Seguro que podría matarte
Pero yo solo podría hacerte llorar con estas palabras

Etiquetas: música, personal, recomendado, sin ti

Enlace a esta entrada



24 de marzo de 2008
Raymond Carver

Cariño, envíame por favor el cuaderno que dejé
sobre la mesilla de noche. Si no está sobre la mesilla,
mira debajo de la mesilla. O incluso debajo de la cama. Está
en algún sitio. Si no es un cuaderno, serán solo
unas líneas garabateadas en algunos trozos
de papel. Pero sé que está allí. Tiene que ver
con lo que oímos aquella vez de nuestra amiga doctora, Ruth,
acerca de la mujer mayor, ochenta y tantos años,
"sucia y cubierta de roña" -en palabras de la doctora- tan
abandonada que la ropa se le había adherido
a la piel y tuvieron que despegársela
en la Sala de Emergencias. "Estoy tan
avergonzada. Lo siento", no dejaba de decir. ¡El olor
de la ropa le quemaba los ojos a Ruth! Las uñas de la mujer mayor
se le habían salido y comenzaban a curvarse
hacia los dedos. Luchaba por respirar, la mirada
desviada de terror. Pero fue capaz, incluso así, de entregarle
parte de su historia a Ruth. Había sido una jovencita de
Madison Avenue, pero su padre la desheredó después de
que ella se fuera a París para bailar en el Folies Bergère.
Ruth y parte del personal de la Sala de Emergencias creyeron que estaba
alucinando. Pero les dio el nombre de su hijo con quien no tenía contacto que
era gay y tenía un bar gay en la misma ciudad. Él lo confirmó
todo. Todo lo que dijo la mujer era verdad.
Después le dio un ataque al corazón y murió en los brazos de Ruth.
Pero quiero ver qué más anoté de todo lo que oí.
Quiero ver si es posible recrear cómo fue
hace sesenta años cuando esta joven salió del barco
en Le Havre, bella, preparada, determinada a triunfar
en el escenario del Folies Bergère, capaz
de lanzar patadas por encima de su cabeza y saltar a la vez, de llevar plumas
y medias de malla, de bailar y bailar, sus brazos entrelazados con
los brazos de otras jóvenes en el Folies Bergère, de
levantar las piernas en el Folies Bergère. Quizás está
en aquel cuaderno de tapa azul, el que
me diste cuando llegamos a casa de Brasil. Puedo ver
mis escritos al lado del nombre del caballo ganador en la pista
cerca del hotel: Lord Byron. Pero la mujer, no la suciedad, eso
no importa, ni siquiera que llegase a pesar casi 150 kilos.
A la memoria le trae sin cuidado dónde habita y se burla
del cuerpo. "Comprendí algo sobre la identidad una vez", dijo
Ruth, recordando sus días de prácticas, "todos nosotros jóvenes estudiantes de medicina con un cadáver al alcance de la mano. Allí es
donde lo humano
permanece -en las manos." Y las manos de la mujer. Anoté algo
en el momento, como si pudiera verlas ancladas a sus
caderas estrechas, las mismas manos
que Ruth dejó caer, y ya no pudo olvidar.


He querido que Carver hablara antes, no puedo hacerlo de otra forma con mi escritor favorito. El escritor de los tránsitos en lo cotidiano, tránsitos más o menos virulentos, cambios de la percepción de uno mismo o de la persona con quien compartimos la vida en el presente o el pasado. Carver, con su estilo depurado (por cierto, sugiero investigar en la red la influencia de su descubridor y primer editor -Gordon Lish- en ese estilo), disecciona el alma del hombre contemporáneo y muestra su verdad más dolorosa, profunda, sin patetismo ni falsa complicidad sino con la implicación de quien ha vivido las situaciones que narra.

La poetisa Tess Gallagher, su viuda, marcó un antes y un después en la carrera y en la vida de Carver. Con ella dejó el alcoholismo, empezó a escribir tanta poesía como narrativa breve, y abandonó la estricta tutela de Lish exigiendo que los retoques a su prosa fueran mínimos. Es extremadamente llamativa la relación de Carver y Lish, pues se ha demostrado que buena parte del minimalismo y la desnudez que se atribuyen a Carver es en realidad obra de Lish, quien "peló" los relatos de los dos primeros libros de Carver al extremo de reducir alguno a la mitad y reescribir numerosos finales. Pasa que, en general, a Carver le gustaban esos cambios, y pasa que a mí también, y mucho. Solo algún relato como "A small, good thing" (de hecho, Carver lo hizo republicar más adelante en su forma primitiva) sale perdiendo con la edición de Lish. Tanto en "Cathedral" como en "Elephant", Carver retiene ese minimalismo y desnudez a los que le forzó la implacable mano de Lish, esta vez en libertad. Pero es curioso: prefiero sus dos primeros libros, "Will you please be quiet?" y, sobre todo, "What we talk about when we talk about love".

En fin, me desvié (nada inocentemente) del tema. Tess Gallagher acompañó y estimuló a Carver hasta sus últimos días, cuando un cáncer de pulmón se lo llevó demasiado pronto en 1988. Ella estuvo en Madrid en abril del año pasado, concretamente en la Residencia de Estudiantes. Fue una lectura de poemas suyos entre los cuáles se haya este, carveriano donde los haya, surcado por el amor y el dolor. Disfrutad de él:

Dejo de escribir el poema
para doblar la ropa. No importa quién vive
o quién muere. Todavía soy una mujer.
Siempre tendré mucho que hacer.
Doblo las mangas de su
camisa. Nada puede detener
nuestra ternura. Volveré
al poema. Volveré a ser
una mujer. Pero por ahora
hay una camisa, una camisa gigante
en mis manos, y en algún lugar hay una niña pequeña
de pie junto a su madre
mirando para ver cómo se hace.


Etiquetas: literatura, personal, recomendado

Enlace a esta entrada



19 de marzo de 2008
Retroceso

Impulso. Retroceso.

Los días acumulados como tickets de metro, inservibles ya, impreso en sus anversos mi dolor por cada estación que dejé atrás sin ti.

El puto océano. La puta soledad del desayuno y la comida, sin tu cara de sueño al despertar o tus besos de postre. Ya no ceno, como mucho me tomo un yogur o un sandwich de pie mientras hago otras cosas. Prefiero salir, trabajar hasta rendirme, lo que sea en vez de volver a comer solo entre estas cuatro paredes antes de abandonarme al sueño.

Jamás puse tanto cuidado en el lugar donde vivo. Jamás me esmeré tanto en cada detalle, en su limpieza, en su calidez. Y sin embargo, cada vez me parece más lo que es: un sitio para una sola persona.

Trato de pensar (y rápido) cómo. Poder tocarnos, amarnos sin paralizar al otro, acompañarnos en la vida. No solemos estar muy de acuerdo últimamente, se ve que nos hace falta la mirada (¿te acuerdas: "mi tiempo en tu mirada"?), pero en algo llevas razón: esto, para nosotros, es nada.

¿Será posible? ¿Cuándo? ¿Dónde? Me lo pregunto frente a esta pantalla de ordenador; mientras, Güili crece y poco a poco olvida a su tío, ese que odiaba encontrar pelos de gato en la ropa y que ahora los echa tanto de menos.

Así somos los humanos, Güili. Así de extraños.

Etiquetas: personal, sin ti, texto

Enlace a esta entrada



17 de marzo de 2008
Bear love

Osito enamorado

Etiquetas: personal, sin ti